El césped artificial se hace sostenible
El césped artificial se ha consolidado en los últimos años como un ejemplo vivo del
respeto al medio ambiente.

El césped natural es uno de los grandes consumidores de agua en la actualidad y requiere un mantenimiento frecuente e intenso. Por ello, la hierba artificial constituye una alternativa segura y eficaz para reducir el consumo de este recurso limitado, como así lo han considerado cientos de ayuntamientos, empresas y entidades deportivas que han apostado en los últimos tiempos en España por esta variante ecológica. Una tendencia que viene respaldada por el criterio de numerosos expertos medioambientales y de estudios contrastados.
En opinión de Laurente Sainctavit, técnico del Programa Agua de la prestigiosa Fundación Ecológica y Desarrollo, el césped natural es el gran demandante de agua "nuestros parques y jardines", pues se bebe de media hasta unos seis litros por metro cuadrado y día durante los meses de verano de buena parte de las ciudades españolas. En este sentido, considera que "el césped artificial puede ser una solución a las limitaciones del tradicional". Eso sí, el experto en aprovechamiento de agua advierte asimismo que la administración del riego en el caso de las instalaciones deportivas con campos artificiales debe ser correcta y equilibrada, para evitar "sorpresas" por un uso inadecuado.
El cambio climático es el responsable del progresivo calentamiento de la atmósfera que deriva en un aumento de la sequía en todo el mundo. Por ello, el agua es un bien escaso en el planeta, cuya gestión responsable está en manos de todos, de manera que el empleo del césped artificial se convierte en una baza de primer orden en las políticas de ahorro y uso eficiente del líquido elemento.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística el consumo de agua por habitante y día en los hogares españoles fue de 147 litros en 1999. Entre las medidas recogidas en las recomendaciones y decálogos conservacionistas, se encuentra la implantación de la hierba sintética en los jardines domésticos para limitar así el consumo doméstico de agua y, de paso, ahorrar energía y dinero. A este respecto, cabe destacar que una de las ventajas añadidas de los tejidos verdes es que no requieren para su mantenimiento ni pesticidas, ni herbicidas ni ningún otro producto químico. Lógicamente tampoco precisan de maquinaria siega, por lo que se evita el consumo de combustibles fósiles.
También las instalaciones deportivas requieren importantes consumos hídricos. Para ahorrar agua en estos complejos, Laurente Sainctavit respalda la utilización del césped artificial (en las disciplinas deportivas que sea posible) como una de las "soluciones válidas" para lograr este objetivo. También recomienda "la instalación y el seguimiento de los contadores de agua, aunque sin afán recaudatorio", y, en función de los resultados de los ratios de consumo (litros por usuarios, día o metros cuadrado), elaborar un plan de actuación adecuado a las características de las instalaciones.
Son numerosas las razones que avalan esta elección. Según los cálculos que se manejan en el sector, acreditados por administraciones como la Comunidad de Madrid, la implantación de césped artificial en un campo de fútbol fomenta el uso responsable del agua y puede ahorrar hasta un 70 por ciento, es decir, unos 700.000 litros de agua anuales. Además de que este pavimento deportivo tiene necesidades de riego y mantenimiento muy inferiores al césped natural, hay que tener en cuenta el aprovechamiento que se logra gracias a que, en las instalaciones más actuales, la base sobre la que se asienta el revestimiento sintético permite recoger el agua y reutilizarla para mojar la superficie de juego.
Siguiendo en el ámbito deportivo, el césped artificial está siendo percibido como un aliado fundamental para hacer más sostenibles los campos de golf. El consumo medio de la hierba natural de estos complejos es superior a los 10.000 metros cúbicos de agua por hectárea al año, lo que hace inviables estas instalaciones en determinados lugares y regiones, teniendo en cuenta además que estos gastos hídricos se restan al consumo tanto agrícola como humano.
La importancia del ahorro de agua es un objetivo prioritario para la propia Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cuyos cálculos ponen de relieve que el consumo ha crecido en el último siglo a un ritmo más de dos veces superior al de la población mundial. "La gestión sostenible, eficaz y equitativa de unos recursos hídricos cada vez más escasos será un desafío clave para los próximos cien años", destacó el experto de la FAO Pasquale Steduto, que preside el organismo de coordinación denominado ONU-Agua.
Como respuesta a esta preocupación la ONU ha fijado el decenio "El agua fuente de vida" entre los años 2005 y 2015, una iniciativa gestionada por una agencia mundial cuya sede se ha ubicado precisamente en España, en la ciudad de Zaragoza, donde el próximo año se celebra además la Exposición Internacional bajo el lema "Agua y desarrollo sostenible".
La problemática del agua hace necesario la adopción de medidas como la reducción del suministro de riego, para que el reparto de este recurso básico sea más equitativo tanto en el regadío, como en la industria, el uso doméstico o las instalaciones deportivas. En este contexto, el césped artificial se erige como una solución idónea para terrazas, piscinas, jardines o campos de juego (principalmente de fútbol, paddle, hockey o rugby), ya sean públicos o privados. Además de representar una opción respetuosa con el medio ambiente, es una alternativa natural desde el punto de vista estético y que garantiza las máximas prestaciones para el ejercicio deportivo.
Por otra parte, la utilización del césped artificial en el paisajismo urbano es cada día más frecuente en las ciudades españolas, sobre todo en las comunidades más secas y que sufren escasez de agua. Así lo han hecho ya numerosos ayuntamientos de Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares o Comunidad de Madrid. Entre ellos destaca el de Parla, que lo ha utilizado para ornamentar su nueva línea de tranvía; el de Madrid, que lo emplea en rotondas, medianas y zonas verdes; al igual que el de Elche, Murcia, Castellón o Alcantarilla. También se puede ver en las medianas de varias autopistas a su paso por las provincias levantinas.

Entre 780 y 917 litros de agua por año y metro cuadrado. Esta es la cantidad que se ahorra con la sustitución del césped natural por el artificial en las zonas verdes públicas o domésticas, según un estudio realizado en el sur del estado de California por el Irving Ranch Water District (un organismo público de suministro de agua). En este territorio de Estados Unidos, de clima similar a España, es patente igualmente la preocupación por la escasez del recurso vital y por ello las políticas públicas han destinado cuantiosas subvenciones para promover la implantación del "manto" artificial en los jardines domésticos y espacios urbanos.
Otro de los terrenos en los que el césped artificial resulta provechoso es en la denominada xerojardinería, un modelo de jardín en el que se utilizan diferentes técnicas para garantizar un consumo racional de agua, evitando su evaporación. Esta práctica, cada vez más extendida en España y Europa, es una nueva herramienta para el desarrollo sostenible del territorio y se caracteriza por utilizar especies con uso ornamental que requieren poco agua para su mantenimiento. Uno de estos xerojardines se encuentra en Huesca, construido con césped artificial, entre otros materiales como ecotraviesas, bolos de piedra o gravilla de colores.
También los jardines domésticos están sucumbiendo a las ventajas de la hierba artificial. Por eso, cada vez más personas se decantan por esta opción, que además de cómoda y barata, sorprende por su belleza y similitud con las variedades naturales.
El potencial ecológico del césped artificial se completa con su aportación a otro gran reto como es la reutilización de los neumáticos fuera de uso, que una vez procesados y convertidos en granulado de caucho son empleados como base elástica de los campos deportivos de hierba sintética.
Artículo extraído de:
http://www.construnario.com/notiweb/titulares_resultado.asp?regi=17787